Un negocio que simplemente cumple y hace las cosas “bien” sin ir un paso más allá de lo esperado y evidente, es uno “promedio Un negocio que simplemente cumple y hace las cosas “bien” sin ir un paso más allá de lo esperado y evidente, es uno “promedio

6 lecciones sobre marketing y emprendimiento de Walt Disney

Disney es una marca de gran renombre; sin embargo, existen ciertas lecciones que puedes tomar de Walt Disney para que tu emprendimiento tenga éxito.

MÉXICO.-  El nombre de Disney es ampliamente conocido en todo el mundo, inclusive si no se conoce a la persona que estuvo detrás de la fundación de tan titánica compañía.

Ya sea por las películas, por el Disney World, o por sus recientes adquisiciones de otras compañías, Disney es una marca de gran renombre; sin embargo, ¿cuáles son los pilares o claves que Walt Disney se planteó para crear su ‘imperio’?.

De acuerdo con Bien Pensado, existen, principalmente, seis lecciones tanto de marketing como de emprendimiento que llevaron a que Disney se convirtiese en lo que ahora es.  

Lecciones de marketing y emprendimiento de Walt Disney.

1.- Todos estamos en el negocio del espectáculo.

Si lo puedes soñar, lo puedes lograr” – Walt Disney.

Ya sea si vendes zapatos, u ofreces algún servicio o mantenimiento, de una forma u otra, todos estamos en el “negocio del espectáculo” para Walt Disney, ya que todos tenemos una audiencia, unos clientes y unos espectadores que esperan, de cierta forma, ser sorprendidos. 

Cada experiencia de un cliente con un empleado de despachos, con la recepcionista, todo hace parte de la experiencia y de ese impacto que puede generar con sus clientes.

Un negocio que simplemente cumple y hace las cosas “bien” sin ir un paso más allá de lo esperado y evidente, es uno “promedio”. Por lo que sorprender a los clientes y hacer cosas que no han pedido, pero que sabe que los deleitará, es una filosofía de los negocios altamente exitosos. 

2.- Obsesión por el cliente.

Las empresas más exitosas, por ejemplo, Amazon, comparten una maravillosa obsesión por sus clientes. Las decisiones que se toman, están basadas en el impacto que tendrán en su audiencia y no en el beneficio exclusivo de la compañía. 

No estamos tratando de entender a la crítica, estamos enfocados en el público”, - Disney.

Ciertamente, se sabe que el parque de Disney es un generador de experiencias memorables, pues el impacto que tiene en la vida de cada uno de sus visitantes es tan poderoso que se convierten en sus principales promotores. 

¿Quién hace el proceso de venta?: familiares y amigos que no paran de hablar y mostrar fotos de su viaje inolvidable. Bien se menciona: la mejor publicidad, es la que va de boca en boca.

Esto da como resultado, enfocar todo su esfuerzo en hacer la visita maravillosa y sorprendente, de manera que cualquier persona hablará de ella por mucho tiempo y querrá repetir.

3.- Obsesión por los detalles.

Esos pequeños detalles son los que marcan una experiencia y producen un inevitable efecto: voz a voz. Los beneficios básicos de un producto o servicio son aquellos en los que se enfocan todas las compañías. 

Son los pequeños detalles los que hacen la diferencia entre un negocio y otro. Son los aspectos periféricos que complementan la experiencia.  

En el parque de Disney, cada detalle está obsesivamente pensado, a tal punto de que hay establecido un procedimiento de emergencia para que cada miembro del staff sepa qué hacer y cómo actuar. 

Cada vez que monto en una atracción, estoy pensando qué está mal y cómo podría mejorarse”, declaró Walt Disney.

4.- Estrategia sin ejecución es inútil.

Todo negocio necesita una táctica y estrategia, un plan de vuelo y acción que lo lleve al siguiente nivel. 

Una estrategia sin táctica es la ruta más lenta a la victoria. Una táctica sin estrategia es el ruido antes del fracaso”, puntualizó Sun Tzu, en “El Arte de la Guerra. 

Es decir: una necesita a la otra, pero con frecuencia, nos encontramos planificando más que ejecutando.  

La manera de empezar es dejar de hablar y comenzar a hacer”- Walt Disney.

5.- Todo negocio debe tener un propósito.

Es difícil ver un negocio sólo como un medio para conseguir dinero. Walt Dinsey decía: “llega un momento donde uno no trabaja por el dinero”, pues la pasión y dedicación por el negocio, hace que esté de vida a las personas.

El trabajo se convierte en un medio para algo más grande. Y el amor, por lo que se trabaja, se contagia.  Cuando uno hace lo que ama, las horas pasan volando y la gratificación es casi instantánea.

6.- Los fracasos son parte del proceso.

El fracaso resulta ser uno de los mayores maestros de todas las personas. Esto se ve reflejado en distintos inventores o empresarios, por ejemplo, Thomas Edisón decía: “No he fracasado 999 veces, he encontrado 999 formas de cómo no hacer una bombilla eléctrica”. 

El éxito de Disney, como tantos personajes, vino después de una gran secuencia de fracasos y dificultades.  Las compañías exitosas van más allá de lo evidente, y n ose guían por el “mínimo necesario”, saben que la preferencia y el amor por sus clientes se construye creando experiencias memorables, sorprendiendo y yendo mucho más lejos que la competencia. 

¿Quién era Walt Disney?

Walt Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901, en Chicago, Estados Unidos y falleció el 15 de diciembre de 1966. Toda su vida dejó un legado de esperanza e inspiración para empresarios venideros; y, también, para todos aquellos que sueñan con hacer lo que aman y amar lo que hacen.  

Es bien sabido: Walt Disney creó Walt Disney World, conocido como “El lugar más feliz del mundo”, y donde, según el eslogan “todos los sueños se hacen realidad”. 

En la biografía de Walt Disney, se detalla que pasó por grandes dificultades económicas, desde su infancia y a lo largo de su carrera ya que, se sabe, Walt Disney trabajó como repartidor de periódicos en Kansas City y conductor de ambulancia en la Primera Guerra Mundial. 

No obstante, jamás desistió de su sueño como creador de historias, dibujante y caricaturista. 

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